Recuerdos vividos en la Brigada de Itulcachi por la Dra. Gabriela Walsman Leiva.
Mi experiencia en la brigada médica de Itulcachi fue profundamente conmovedora, enriquecedora y emocionante. Regresar a mi querido Ecuador para servir a la comunidad me permitió devolver un poco de lo mucho que mi país me ha dado. Durante dos intensos días, atendimos a aproximadamente 600 pacientes con la ayuda de 31 profesionales de la salud voluntarios, brindando la atención médica, dental y psicológica necesaria y el apoyo a quienes más lo necesitaban. Además, las visitas domiciliarias me dejaron una impresión duradera, especialmente el encuentro con un paciente con EPOC y un adolescente con síndrome de epilepsia. Las historias de estos pacientes, y en particular el amor y la dedicación de la madre del adolescente, me conmovieron profundamente.
Esta brigada también fue una oportunidad única para reunirme con mis colegas, con quienes no había trabajado desde que nos graduamos hace 20 años. Celebré este importante aniversario de mi graduación en Ecuador sirviendo a mis pacientes junto a ellos. Trabajar codo a codo con mis colegas fue un verdadero privilegio, y la camaradería y el apoyo mutuo hicieron que la experiencia fuera realmente inolvidable. Además, fue mi primera brigada organizada con un grupo de profesionales, con el inestimable apoyo de mi familia en Ecuador, que siempre está en mi corazón.
Hay experiencias que nos marcan para siempre, y esta brigada en Itulcachi es una de ellas. Siempre recordaré estos días no solo por el servicio prestado, sino también por la alegría de compartir momentos tan significativos con colegas y seres queridos, reafirmando mi compromiso y pasión por la medicina y por ayudar a quienes enfrentan dificultades.